Ya dije que las metáforas son peligrosas. El amor empieza por una metáfora. Dicho de otro modo: el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética.
Milán Kundera
2.12.09
Y no quiero faltar a mi promesa. Y supongo que voy a tener que morder una almohada O no, mejor GRITAR Gritar y tal vez llorar un poco, sí un poco más
que promesa picarona?
ResponderEliminarJaajaja, no volver a escribirle a alguien en este blog
ResponderEliminar