Ya dije que las metáforas son peligrosas. El amor empieza por una metáfora. Dicho de otro modo: el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética.
Milán Kundera
12.11.09
No te preocupes corazón, el sol siempre brillará aquí No vuelvas la cabeza atrás Que no hay nada tras de tí Y mantente atento siempre, verás que yo estaré en vela mil días y mil noches hasta verte feliz
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