En serio, en este momento, me acaba de agarrar un rapto de desesperanza. Lo extraño, lo extraño tanto... y el otro que me la bate y no me deja expresarme tranquila. ¡Como querría que fuera todo más simple!
¡Cómo querría que volvieramos a hablar, a vernos como antes, a charlar de música y de boludeces..! Pero claro, todo eso quedo atrás... no, atrás no. RE atrás. Es re viejo, y resulta inútil volver a pensar en ello, ¿eh?
Pero no puedo evitarlo, no.
Y para colmo, este chico, este chico que no se decide. Si nada más dijera: "bueno, sí", yo tendría varios problemas menos. Sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario