I come home. On my own. Check my phone. Nothing, though act busy. Order in. Pay TV. It's agony.
Respirar es pesado, cada parpadeo anticipa una lágrima que se resiste a caer. Una sonrisa a medias, una extraña mezcla de reposada vitalidad y una muerte gris que se anuncia en cada segundo que mis ojos se pierden y ya ni la nada los atrae. Es como tener una barra de metal en el pecho, un extraño vacío en el estómago, una pesada liviandad al caminar, un titubeo lúgubre. Pero ya no importa. Me intoxica pensarme, me sofoca el mundo sobre mi piel, y ya no importa más él ni yo. Ya no.
Intento capturar mis pensamientos. Intento aferrarme a la lozanía de un descubrimiento, al brillo de una verdad. Se me escapa de entre las puntas de los dedos el recuerdo del tiempo ya perdido, de aquella nueva y ahora vieja felicidad.
'Por favor, dejame al menos llorar, dejame vencerme, dejame caer'. Lágrimas tibias, córneas ardiendo, otra pequeña sonrisa. Al fin.
Ayer.
Ayer era nueva. Hoy los meses pasados cayeron sobre mí, recordándome de quién no podré escapar.
Y no puedo.
No estoy buscando llenar este vacío en manos sin alma, en abrazos que no me tocan, en besos tristes de fingida pasión. No estoy intentando saborear la melancolía, como tan bien supe hacer hace años. No tengo ganas de fingir valentía y sonreír entre la gente, ni siquiera quiero buscarte para intentar retrasar esta muerte, para que mi corazón diga algo, se precipite en latidos desenfrenados y la sangre me haga sentir viva.
Nada, vos.
Nada en mí busca, no, nada es deseante, sólo quiero salir. Sólo quiero volver a ayer, a la risa, a la mirada en el horizonte, a ser nada más que mía.
No me tortures,
no me tortures por favor.
I may cry ruining my make up, wash away all the things you've taken. And I don't care if I don't look pretty: big girls cry when their hearts are breaking.
Ya dije que las metáforas son peligrosas. El amor empieza por una metáfora. Dicho de otro modo: el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética. Milán Kundera
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Amores imposibles. Amores imposibles. ¿Imposibles? Platónicos tal vez, de esos que sé que jamás voy a conocer personalmente y aunque por ...
-
IX - Esto es real, lo sentís, ¿verdad? – sus ojos aún miraban mi boca con deseo cuando apenas acababa de separarse de ella - Mmm – ...
-
"So close, no matter how far, couldn't be much more from the heart" De vos no me voy a olvidar nunca. Hoy ya hace tres años qu...
-
Un trauma, dos traumas, tres traumas. Tres traumas, tres nombres, tres apellidos, tres problemas de por vida. Tres hermosas razones para rec...
-
VI Una pequeña luz, ligeras olas a mi costado y un viento arremolinándose cerca, el cálido roce de algo sobre mí. La luna, cortinas, un ...
-
Pero al fin, te seguí , por un laberinto de espejos rotos . Y aparecí en un barrio, del que no puedo salir ...
-
Y se desespera por emprender el viaje. Sube, baja, busca. Sus pasos se ven silenciados cada tanto por la duda, pero luego vuelven a sonar y ...
-
Hombres. Hombres. Hombres. No quiero hacer ningún alarde feminista. No tengo ganas de quedar yo como una histérica, por culpa de ellos....
-
Yo pensaba que estaba todo bien , que sería sin problemas, como un juego . Y nunca más lo volveré a ver o tal vez sea en algún tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario