Ayer me sentía mal.
Bueno, no mal. No triste, tampoco. Estaba reflexiva, como en esta última época, pero encontrando el punto de fatiga final de esa reflexividad. Dando vueltas testarudamente sobre los mismos añejados conflictos, las mismas desgastadas variables, con una dosis extra de sufrimiento, causada por el desgaste de volver a pensar las mismas cosas, de volver a mirar los mismos problemas. Después del huracán, cuando todo se puso en órbita, era momento del milagro y resurrección.
Lo que pasa es que cuando estamos enfermos pasamos mucho tiempo solos, y nuestro principal problema no es que tenemos tiempo para pensar. No. El principal problema es que vamos perdiendo perspectiva.
Ahora me siento mejor.
De saúde, por suerte; y de vivir, también.
Se supone que relate qué es lo que hoy le sumó un poquito a mi día, pero me lo reservo. Una vez me enseñaron a no andar cantando las victorias, y nunca les hice caso. Empecemos hoy.
Ya dije que las metáforas son peligrosas. El amor empieza por una metáfora. Dicho de otro modo: el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética. Milán Kundera
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Amores imposibles. Amores imposibles. ¿Imposibles? Platónicos tal vez, de esos que sé que jamás voy a conocer personalmente y aunque por ...
-
IX - Esto es real, lo sentís, ¿verdad? – sus ojos aún miraban mi boca con deseo cuando apenas acababa de separarse de ella - Mmm – ...
-
"So close, no matter how far, couldn't be much more from the heart" De vos no me voy a olvidar nunca. Hoy ya hace tres años qu...
-
Un trauma, dos traumas, tres traumas. Tres traumas, tres nombres, tres apellidos, tres problemas de por vida. Tres hermosas razones para rec...
-
Losing my religion - R.E.M. Oh, life is bigger, it's bigger than you... and you are not me . The lengths that I will go to, the d...
-
VI Una pequeña luz, ligeras olas a mi costado y un viento arremolinándose cerca, el cálido roce de algo sobre mí. La luna, cortinas, un ...
-
Pero al fin, te seguí , por un laberinto de espejos rotos . Y aparecí en un barrio, del que no puedo salir ...
-
Y se desespera por emprender el viaje. Sube, baja, busca. Sus pasos se ven silenciados cada tanto por la duda, pero luego vuelven a sonar y ...
-
Hombres. Hombres. Hombres. No quiero hacer ningún alarde feminista. No tengo ganas de quedar yo como una histérica, por culpa de ellos....
No hay comentarios:
Publicar un comentario