Ya dije que las metáforas son peligrosas. El amor empieza por una metáfora. Dicho de otro modo: el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética.
Milán Kundera
Me quieren agitar, me incitan a gritar. Soy como una roca, palabras no me tocan. Adentro hay un volcán que pronto va a estallar. Yo quiero estar tranquilo. Es mi situación una desolación, soy como un lamento, lamento boliviano, que un día empezó, y no va a terminar. Y a nadie hace daño.
Y hoy estoy aquí, borracho y loco, y mi corazón idiota, siempre brillará. Y yo te amaré, te amaré por siempre...!
No hay comentarios:
Publicar un comentario