Ya dije que las metáforas son peligrosas. El amor empieza por una metáfora. Dicho de otro modo: el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética. Milán Kundera
12.2.14
Mi miedo no pudo hacerte feliz
La ruta semi vacía, como mi vida sin vos. Quién hubiera imaginado que llegaría el momento,
ese maldito momento de mirar para un costado.
Y no verte en mis mañanas ni sonreír con tu voz es sentirme acorralado. Es por no haber apreciado
y yo mismo haber tirado lo que la vida me dio.
No sigo mas, no tengo resto, soy solo esto, barro no más. No tengo nada, no lo merezco. Vos no me tengas piedad.
¿Será sólo mi torpeza, o será mi forma de andar?
No pude seguir tus pasos, me fui cayendo a pedazos, sólo quedaron retazos y no los pude juntar.
Si no estas en mis mañanas, si no me río con vos, si me siento acorralado, es por no haber apreciado y yo mismo haber tirado lo que la vida me dio. No sigo mas, no tengo resto. Soy solo esto, barro no más. No tengo nada, no lo merezco. Vos no me tengas piedad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario